Dic
13
¿Qué contiene una nevera saludable?


En un futuro no muy lejano el refrigerador llevará una pantallita en la puerta que nos recomendará el menú más saludable a partir de los alimentos que hay dentro, nos advertirá de los productos de uso habitual que se hayan terminado o estén a punto de caducar y nos hará la lista de la compra, para que podamos descargarla en el móvil.

Todo esto es lo que está por llegar, y seguro que nos resultará muy útil. Pero mientras la domótica no se haya normalizado hasta tal extremo, es conveniente que aprendamos a proveer nuestra nevera con los alimentos más beneficiosos. El objetivo es aprovisionarnos de alimentos saludables con el fin de confeccionar una dieta equilibrada para nuestro día a día.

Así pues, ¿qué debe contener una nevera saludable?

Parece obvio que en una nevera saludable debería haber básicamente productos frescos perecederos, es decir, que si no se guardan en el frigorífico se estropean. Este tipo de productos no manipulados (es decir, sin etiquetas ni listas de ingredientes y conservantes) son los que deberíamos priorizar cuando queremos comer de forma saludable. Es decir, la mayor parte del contenido de una nevera saludable lo conforman abundantes frutas y verduras, carne y pescado, huevos y lácteos no azucarados. Pero, si vamos un poco más allá, podemos clasificar el interior de la nevera en tres secciones:

1) La sección “verde”: Este es un gran apartado, a base de verduras y frutas frescas. Normalmente los fabricantes le destinan a esta sección uno o dos cajones, pero lo recomendable sería reservar uno o dos estantes más a estos productos. Es importante separar las frutas de las hortalizas y estas a su vez de las verduras de hoja que, siendo más delicadas, pueden estropearse antes. Aquí también incluimos las hierbas frescas como el perejil, cilantro, albahaca, etc.

2) La sección de “refrigerados”: Es decir, huevos, pescado, carnes, carnes vegetales (tofu, tempeh, seitán) y lácteos saludables (queso, yogur, kéfir, cuajada, requesón, etc.), aparte de postres y bebidas vegetales. No es preciso tener siempre de todo en tu nevera. En el marco de una alimentación variada y equilibrada, algunos productos tienen una frecuencia de consumo bastante amplia: algunos se deben tomar diariamente, como los lácteos y los derivados vegetales y otros con menor frecuencia, como las carnes rojas.

3) La sección de “reaprovechables”: En este caso, podemos diferenciar dos subcategorías. Por un lado, tenemos los alimentos que, una vez empezados, debemos conservar en frío, como las botellas abiertas, conservas de verduras, tarros de legumbres, etc. y, por otro, la llamada “zona de reserva”, en la que guardamos platos ya cocinados y sobras, que consumiremos a corto plazo. Asimismo podemos incluir una zona para comidas de táper, con comida casera que quizá habremos cocinado el fin de semana, para organizarnos los menús diarios.

¡No todos los alimentos saludables se deben guardar en la nevera!

Algunas frutas como los plátanos, manzanas, cítricos o las piezas que no han madurado no se deben guardar en la nevera. Otros vegetales como las cebollas, ajos, patatas y tubérculos (como el boniato o la yuca) pueden guardarse en un lugar fresco y seco, pero ventilado, como una alacena exterior o una fresquera.

Finalmente, y para despejar dudas, hacemos la pregunta a la inversa. ¿Qué no debe contener una nevera saludable? Si nos ponemos a enumerar cada alimento, la respuesta puede ser muy larga. Se trata básicamente de evitar los productos procesados que contengan un exceso de sal, azúcar refinado o grasas de mala calidad.

Fuentes y más información:

La cocina de la salud (Planeta)

Madrid+D

Organizadores
Fundació SHE Ajuntament de Cardona
Quieres seguir informado?
© 2014 Fundación SHE Todos los derechos reservados.
Arriba