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¿Quién cocina en casa? Consejos básicos para hacerlo con lógica.


Quien más quien menos ha empezado en la cocina ayudando a los papás o las abuelas a hacer cosas sencillas, como dar forma a las albóndigas, hacer tortillas o preparar bizcochos. Pero cuando de adultos, nos toca cocinar para el día a día y para toda la familia, ¿quién asume entonces esa responsabilidad? Y ¿aplicamos la lógica y pensamos en la salud, o bien improvisamos?

La cocina es el laboratorio de casa. Es quizá la estancia más importante, donde se fragua buena parte de nuestra salud y bienestar.

Hemos averiguado algunos datos interesantes sobre los hábitos de cocina doméstica en nuestro país, gracias al cuestionario de hábitos alimenticios “Alimentación y sociedad en la España del siglo XXI”, validado por investigadores del Departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Salud de la Universidad CEU San Pablo (Madrid). 

¿Sabemos cocinar o “nos defendemos” en la cocina?

Según las encuestas, las mujeres dicen saber cocinar en un 80 %. Pero, cuando hablamos de las más jóvenes (menores de 30 años), un 70 % dice saber cocinar y el 25 % afirma que “se defiende”. Entre los hombres, el porcentaje que sabe cocinar se reduce con la edad; la cifra desciende desde el 60 % de los más jóvenes, hasta el 30 %, entre los hombres de 65 a 75 años. En general, el 30 % dice que “se defiende” y solo el 9,5 % admite no saber cocinar.

¿Cómo aprendemos? De mamá a los blogs, pasando por la filosofía DIY (hazlo tu mismo)

A la hora de adquirir conocimientos culinarios, un 28 % dice haber aprendido de algún familiar, principalmente de la madre o la abuela. Los programas de televisión y los libros de recetas han sido el método utilizado por el 15 % de los aprendices y el 13 % de los encuestados consulta blogs especializados y tutoriales en video para aprender nuevas recetas.

¿Cocinamos con lógica? La organización es primordial.

Parece que los gustos priman a la hora de organizar el menú. Según las encuestas, cuando a los responsables de la comida familiar les toca decidir qué se come, dicen tener en cuenta los siguientes aspectos, por este orden: los gustos de quienes viven en el hogar, la salud, sus propios gustos, el precio, el equilibrio, la composición de los platos y, finalmente, el seguir una dieta.

¿Quién le dedica más tiempo a la cocina? Las mujeres encabezan la lista.

El tiempo promedio dedicado a cocinar es de 8,66 horas semanales. Las mujeres siguen pasando entre fogones más tiempo, concretamente, 9,18 horas de media, mientras que los hombres solo pasan 7,53 horas.

Un dato curioso que nos muestran las encuestas es que dos de cada tres mujeres considera que los hombres que saben cocinar son más atractivos.

Algunos recursos y habilidades prioritarios que recomendamos aplicar en casa:

  1. Organiza un menú semanal: Vale la pena dedicar unos minutos cada semana, o cada mes, a organizar el menú de toda la familia y cuadrarlo con las comidas eventuales, los menús escolares o con la comida de táper . Partiendo de este menú, también podrás preparar la lista de la compra de toda la semana y así ganarás tiempo. Los estudios indican que aquellas personas que se responsabilizan de la compra y de la comida son, de media, más delgadas que las que no lo hacen. 
  2. Gestiona bien el tiempo: Si te organizas bien, bastan 20 minutos para preparar un menú sencillo. La variedad de menús completos y sabrosos que se pueden preparar en poco tiempo es numerosa. Un ejemplo de este tipo de menú serían unas espinacas salteadas con piñones, salmón a la plancha y macedonia de frutas. 
  3. Sí a las cocciones cortas y ligeras: Escaldar, hornear en el horno o el microondas, al wok o al vapor son técnicas que permiten obtener platos sabrosos y nutritivos en poco tiempo.
  4. Las elaboraciones largas, para el fin de semana: Crear platos originales, improvisar o ponerse con guisos y asados largos está genial, pero los días laborables son poco apropiados para llevar a cabo recetas complicadas.
  5. Ten una despensa bien surtida: Hay que tener siempre a mano aquellos alimentos que pueden sacarte de un apuro cuando no has podido planificarte: conservas de pescado o vegetales, pasta, tostadas, patés, arroz, tomate desecado, etc.
  6. A cocinar se aprende cocinando: La práctica diaria es la que te dará confianza y buenos resultados. Y no te desanimes si la primera vez no obtienes resultados espectaculares. Ten paciencia.

 

Fuentes y más información:

La cocina de la Salud (Planeta)

“Alimentación y sociedad en la España del siglo XXI”(Universidad CEU San Pablo)

Imagen: Pinterest

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