Ene
2
¡Se acercan los reyes! Consejos para regalar con sensatez


Estas fechas vienen colmadas de ilusión, alegría y regalos. Los pequeños de la casa piden absolutamente todo lo que ven en los anuncios de juguetes y los mayores, para complacerlos, tendemos a excedernos en el número de regalos que les compramos. La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (o AEFJ) nos informa de que el promedio de juguetes que recibe un niño en estas fechas es de siete, a los que hay que sumar otro tipo de regalos. El problema es que al recibir tantos regalos el niño acaba por no valorar lo que tiene. Entonces, ¿cómo podemos lograr que el día de Reyes sea un día mágico, sin caer en los excesos?

Existe una tendencia nada beneficiosa para el desarrollo emocional de los niños a la que se ha bautizado como el “Síndrome del niño hiperregalado”. Este se refiere al intento de algunos padres por compensar el poco tiempo que pasan con sus hijos con regalos. El problema es que, debido a este exceso, los niños entran en una “anestesia emocional” y, consecuentemente, no valoran lo que reciben. Este, sin embargo, sería un caso extremo, que revela un desconocimiento por parte de los padres de las necesidades de sus hijos. 

Por supuesto que los juguetes y los regalos son importantes en la vida del niño, pero tienen una función concreta y, de ningún modo, pueden sustituir la atención y el cariño que les damos los padres.

El mejor juguete no es necesariamente el más caro ni el más grande. Es importante elegir juguetes y regalos adecuados, adaptados a su edad, que sirvan para ayudarles en desarrollo y que alimenten su imaginación. Un buen ejemplo son los juegos de mesa, porque les enseñan a respetar unas normas, a compartir e interactuar y sobre todo a ganar y a perder, lo que les enseña a tolerar la frustración.

Los expertos recomiendan a los padres centrarse más en la calidad que en la cantidad de juguetes. Para lograrlo, las familias deben ponerse de acuerdo, tanto en el qué como en el cuánto se regala. Para los niños más pequeños, podemos guardar algún regalo para más adelante que, por ejemplo, puede servir para premiar su comportamiento.

Entonces, no se trata de que los niños prescindan de los regalos, sino de que reciban menos y más espaciados, para que puedan disfrutar de ellos durante el mayor tiempo posible.

Una buena idea es seguir la regla de los cuatro regalos:

  1. Un regalo práctico, como una prenda de ropa para hacer deporte, zapatos o accesorios. Esto es especialmente recomendable para los adolescentes. Puedes sorprenderles con unas entradas para un concierto, un musical o un partido de su equipo favorito.
  2. Un regalo educativo: puzles, globos terráqueos, juegos de experimentos científicos o sobre la naturaleza, etc. y por supuesto, libros, ya sean libros en papel o electrónicos.
  3. Un regalo que deseen mucho, que alimente su ilusión. Aquí caben la mayoría de los regalos que nos piden en la carta de los Reyes: peluches, juguetes, cochecitos, juegos, videojuegos, etc.
  4. Un regalo de cualquier naturaleza, que realmente necesite. Puede ser un disfraz que necesitará para el carnaval, o una caja de colores o pinturas que le irá genial para su clase de dibujo o unos patines nuevos para su actividad extraescolar.

Además puedes aprovechar para fomentar su altruismo y solidaridad y anímale a pedir algo para otras personas, para sus hermanos, la abuela o los niños más desfavorecidos, que no tienen tanta suerte. Se trata de que no pida solo para él y piense también en los demás.

Finalmente, planifica actividades de ocio en familia, como ir al zoo, al teatro o hacer una excursión juntos. El tiempo que los padres pasamos con nuestros hijos es el mejor regalo que les podemos hacer.

Fuentes y más información:

Agencia EFE

Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ)

Imagen: Pinterest

Organizadores
Fundació SHE Ajuntament de Cardona
Quieres seguir informado?
© 2014 Fundación SHE Todos los derechos reservados.
Arriba