Dic
19
Siete claves para enfrentarse con éxito a los excesos navideños


Año tras año nos enfrentamos al mismo problema: las temperaturas caen y nos apetece comer alimentos más consistentes. Luego llegan las fiestas navideñas y antes de que nos demos cuenta, ¡zas!, las lorzas aparecen de la nada en nuestra barriga, caderas o muslos.

Un estudio publicado en el European Journal of Clinical Nutrition halló fluctuaciones muy significativas en cuanto al consumo de calorías, ejercicio y peso según las estaciones del año. En invierno tendemos a comer 100 calorías más por día que en verano o primavera y, además, solemos consumir más grasa saturada. Los investigadores también encontraron que el nivel de actividad física disminuye en invierno. La ecuación es fácil: un aumento de la ingesta de calorías + mayor sedentarismo = ¡ganancia de peso asegurada!

Si a esto le sumamos las comilonas de Noche Buena, Navidad, Año Nuevo, Reyes, las cenas de empresa y con los amigos… las calorías crecen de forma exponencial. Solo un apunte más: otro estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, indica que cada año engordamos 500 g de media durante las Navidades, medio kilo no es demasiado…siempre que después lo perdamos.

Esta es una de las razones más convincentes por las que subimos de peso cuando el mercurio baja. Sin embargo, esta no es una ley inexorable.

Especialmente lo que cuenta es que durante todo el año tomemos decisiones inteligentes en cuanto a nuestra salud y alimentación. Si el resto del año hemos seguido unos hábitos saludables basados en una alimentación equilibrada, variada y moderada en calorías, no vamos a echarlo ahora todo por la borda. Si hemos hecho los deberes y ahora tenemos un antojo o nos espera un banquete familiar, no nos negaremos el disfrutar de una situación especial, ¡pero con moderación, por supuesto!

Aquí tienes algunos consejos para que las fiestas Navideñas no se conviertan en kilos de más:

Compra con cabeza.

Un mes antes de las Navidades los estantes de los supermercados ya están llenos de turrones, mazapanes y golosinas, lo que hace que empecemos a comer estos alimentos antes de tiempo. Procura comprarlos justo antes de Navidades y solo en las cantidades que vayas a consumir.

No confundas comidas de Navidad con atracones de Navidad.

Entender que la moderación también entra por la vista es un punto más a tu favor. Hay que cuidar el tamaño de las raciones, el aperitivo debe dejarte con hambre, llena el vaso y el plato sin pasarte. Y ¡no repitas, por mucho que la abuela insista! 

Incluye verdura y fruta en cada comida.

Sería bueno que frutas y verduras tuvieran un peso importante en cada comida: hortalizas, verduras, fruta fresca, como la piña o la papaya, y germinados son el mejor acompañamiento para un plato de carne o pescado. Además, las enzimas que contienen te ayudarán a digerir mejor.

Come despacio y mastica bien.

Intenta comer lo más pausadamente posible, masticando cada bocado, hasta que se deshaga en la boca. Es importante que el bolo alimenticio llegue al estómago triturado para facilitarle el trabajo al estómago. 

Duerme lo suficiente para que tus hormonas no se alteren.

Estas son fechas propensas a trasnochar. Cuando no se duerme lo suficiente, las hormonas quema grasas (como la testosterona o la hormona del crecimiento) ralentizan su ritmo. Además, se reduce el nivel de leptina, otra hormona cuya función es inhibir el apetito y aumenta el nivel de grelina, la hormona del apetito, que genera el apetito

Toma infusiones para calmar el estómago.

Durante estos días de excesos te iría bien tener a mano un buen surtido de hierbas naturales para preparar infusiones. Las de hinojo, melisa o comino son efectivas para las digestiones pesadas y los gases. Si buscas eliminar líquidos, elige cola de caballo o diente de león. Y con una tisana de boldo, alcachofera o té verde, ayudarás a tu hígado a metabolizar el exceso de grasas.

El secreto radica en compensar.

¿Reconoces que te has pasado un poco? No te preocupes, pero tampoco dejes de comer. La siguiente comida puede ser más ligera; un caldo vegetal, una ensalada de endivias, rabanitos y achicoria, o un pequeño sándwich vegetal harán su función. Olvídate del ayer y céntrate en comenzar bien el nuevo día.

¡Felices y saludables fiestas!

Imagen: Pinterest

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