Jul
25
Vive unas vacaciones activas y saludables con tus hijos


¿Habéis decidido ya qué os lleváis de equipaje estas vacaciones? ¿Hay sitio para deportivas, cascos de bicicleta, gafas de buceo, planchas de surf, cuerdas de saltar, balones o patines? ¡Menudo dilema! El trabajo de planificar las vacaciones puede ser tan divertido como agotador, aunque si nuestro objetivo es disfrutar de unas vacaciones activas en familia, puede que nada de esto esté de más.

Nos pasamos el año recordando que practicar ejercicio físico de forma regular junto con nuestros hijos es importante para la salud, ¿verdad? Pues ha llegado el momento de ponerlo en práctica. Las vacaciones en familia son una oportunidad excelente para disfrutar de las actividades que habitualmente hacemos en familia y también para probar cosas nuevas.

Antes de nada, queremos recordar que las vacaciones activas no son lo que más predomina en el panorama actual. El 12 % de los niños españoles de entre 5 y 14 años no realizan ninguna actividad física y un 45 % de los que tienen entre 15 y 24 años califican su actividad como muy ligera. En cuanto a los mayores, hay un 41 % de adultos que se declaran sedentarios. Está claro que hay que moverse más.

¿Qué entendemos nosotros por unas vacaciones activas?

Tranquilos, no se trata de pasarse el día corriendo arriba y abajo con los niños. Hay un montón de actividades que se consideran activas sin tener que hacer grandes esfuerzos, y esto incluye desde un paseo en barca hasta un “safari fotográfico“ por el bosque. Lo más importante es que todas consisten en pasar un buen rato en familia.

Lo principal es la planificación

Todos los destinos tienen sus posibilidades para estar activos en familia, pero lo importante es que los niños se sientan motivados. Así que, una vez que los papás han decidido el presupuesto y el destino para las vacaciones, será un buen momento para involucrar a nuestros hijos y dejarles que escojan algunas actividades.

Hacer una lista de ideas con un pequeño plus de actividad física no es tan difícil. De hecho, si añadimos un paseo en bici, una excursión o unas cuantas piscinas a nuestro día a día ya cumplimos con los objetivos de movimiento. Pero hay más opciones…

En lugar de solamente ir a la playa y tumbarnos en la arena, por ejemplo, podemos practicar con las palas, el disco volador, las gafas y los patos, la pelota de vóley o aventurarnos a alquilar un patín.

Si vamos de vacaciones a una gran ciudad, un viaje activo podría incluir excursiones por los parques locales, parques acuáticos, visitas a museos y zoológicos, patinaje sobre hielo o en línea o participar en una de las muchas carreras populares que se organizan en verano.

Acampar es otra opción que, además de asequible, se presta al movimiento. Dependerá en parte de lo equipados que vayamos, de si hay que montar tiendas y de las actividades que estén a nuestro alcance.

Y solo para los más atrevidos, están las vacaciones de aventura, en las que podemos incluir piragüismo, ciclismo de montaña, rafting, vela, surf, descenso de cañones, escalada o vías ferrata de baja dificultad. Son actividades que también pueden adaptarse a los niños, siempre y cuando se hagan bajo supervisión de un monitor o un adulto.

En este enlace encontrarás más consejos sobre cómo ayudar a nuestros hijos a ser físicamente activos.

Fuentes y más información en:

Encuesta Nacional de Salud de España 2011-12,

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Imagen: Pinterest

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